martes, 4 de septiembre de 2012

Nación, patria y nacionalismo.


Este es un tema complejo y de especial actualidad en la España del momento, en donde los nacionalismos han logrado una gran influencia en el Congreso de los Diputados y son los primeros en ofrecerse para los pactos con partidos mayoritarios (con grandes desventajas para éstos últimos y grandes ventajas para los primeros).
Principalmente voy a centrarme en tres términos: nación, patria y nacionalismo.

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define nación como un conjunto de habitantes de un mismo origen, idioma y tradición de un país y sus territorios, regido por un mismo gobierno. A esta definición, se le suele añadir el componente subjetivo o sentimental (a veces es el único que se menciona), que hace referencia a la consciencia de pertenecer a esa nación. Personalmente, creo que el concepto de nación hace referencia, más bien, a un concepto político que a un concepto sentimental o subjetivo. Según esta definición subjetiva o sentimentalista, Cataluña sería una nación, Galicia sería una nación, Andalucía sería una nación, e incluso Murcia podría ser una nación, lo cual es totalmente surrealista.
Por esto, precisamente, no creo que la nación sea solo un sentimiento ni unos rasgos comunes, sino que es, más bien, una unidad territorial y política, en la cual pueden convivir diferentes culturas, tradiciones o idiomas pero la cual tiene una cultura, tradición e idioma predominante y característico de la misma. Esta definición sería, quizá, más adecuada para la situación de la nación española, en la cual conviven diferentes tradiciones e idiomas, pero hay un idioma oficial para todo el conjunto y también hay tradiciones compartidas por todo el conjunto de la nación.

El caso de España es especialmente peculiar, ya que el sistema descentralizado ha ayudado a estos nacionalismos a florecer en un gran número de comunidades autónomas. Así, aunque las que más ruido hagan sean Cataluña y País Vasco, podríamos decir que existen brotes nacionalistas (o regionalistas, más bien) en provincias como Galicia, o incluso en Andalucía.

Otro término que también está caracterizado por su elevado nivel de subjetividad es el de patria.    La Real Academia de la Lengua Española define este término como tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. Es decir, la patria no es el lugar donde se nace, sino que la patria es de donde una persona siente que forma parte, el lugar en donde una persona se encuentra a gusto.
Pero además de todo esto, la patria es el elemento simbólico de una nación, es el sentimiento de los ciudadanos hacia ella, el pegamento que une los territorios de una nación. Es un sentimiento de unidad, defensivo en cuanto a que, una nación unida bajo el sentimiento patriótico, es históricamente más fuerte que una nación dividida o defendida por mercenarios. Como bien decía Maquiavelo, cada estado-nación debe tener su propio ejército, y no contratarlo, porque al final, los mercenarios huyen, mientras que el ejército propio defiende su patria y sus ideales hasta la muerte. Además, los mercenarios son fácilmente manipulables por fuerzas ajenas, lo que puede conllevar la caída de un monarca y la pérdida absoluta, de forma repentina, de un poder que se solía considerar ilimitado   (Del arte de la guerra – N. Maquiavelo).

 Finalmente, el nacionalismo, según la Real Academia de la Lengua Española, tiene tres acepciones.
-         La primera de ellas es el apego de los naturales de una nación a ella y a cuanto le pertenece. En este caso, es necesario tener claro el término nación y saber cual es la nación. Para algunos nacionalistas catalanes, su nación es Cataluña, mientras que para los no nacionalistas, su nación es España.

-        La segunda de ellas dice así: ideología que atribuye entidad propia y diferenciada a un territorio y a sus ciudadanos, y en la que se fundan aspiraciones políticas muy diversas. Esta es la definición, junto con la siguiente, a mi parecer, que define a los nacionalistas en España.

 -         La tercera de ellas es la aspiración o tendencia de un pueblo o raza a tener una cierta independencia en sus órganos rectores. Esta tercera, como he dicho antes, es para mí la que más se ajusta a mi percepción de nacionalismo, porque en mi opinión, el nacionalismo es un intento de ser algo más que un territorio integrado en una nación. Es un intento de ser una nación propia y autosuficiente, aunque en muchos casos, las condiciones que proponen algunos nacionalismos no van dirigidas, de ninguna manera, a este ideal autosuficiente, sino que lo que pretenden es, como se dice comúnmente en España, seguir “chupando del bote” estatal y beneficiarse de las relaciones económicas establecidas por este país con anterioridad a la independencia de esta supuesta nación de la que hablamos.

 
El término nacionalismo en sí mismo, es ya una paradoja, porque el nacionalismo es un movimiento “antinacionalista”. Me explico. Un nacionalista es alguien que rechaza a su nación y que quiere formar una nueva. O eso, o bien que ya se siente parte de otra nación.
Los nacionalismos han cobrado un gran poder en la actualidad, cosa que para mí es tremendamente vergonzosa, ya que en una nación, no puede ostentar el poder (por muy pequeño que sea) un nacionalista/regionalista al ser una ofensa para el resto de ciudadanos que sí se sienten parte de esa nación.

 Dentro de la sociología tradicional podemos encontrar varias visiones acerca de los nacionalismos:
-         La primera de ellas mantiene que el nacionalismo es un “fenómeno cultural”. En esta teoría, el nacionalismo surge de una necesidad que encuentra el ser humano de poseer una cultura unitaria y unificadora. En mi opinión, los nacionalistas ya forman parte de una cultura unificadora, el problema está en que no lo aceptan.

-         En segundo lugar, también se ha relacionado el surgimiento del nacionalismo con el desarrollo de las tecnologías. Esta teoría mantiene que la invención de la imprenta cambio la forma de comunicación entre los seres humanos, es decir, que pasó de ser oral y colectiva a ser por escrito y más neutra, lo cual propiciaba el individualismo que, a su vez, propició la aparición del Estado moderno y de los nacionalismos. El problema de este individualismo, es que no solo se produce en la persona, sino que se traspasa a la nación, que reclama los derechos que autodeterminación y de autosuficiencia.

-         En tercer lugar, se mantiene que el nacionalismo es una comunidad imaginaria, una relación de los individuos con un conjunto de símbolos que crean los individuos de una determinada ideología política para lograr mayores apoyos. Por poner un ejemplo y, siguiendo con el guion marcado, me referiré en esta teoría al nacionalismo catalán, en el cual creo que una de las razones de su surgimiento es, precisamente, una razón política. Tal y como dice esta teoría, determinados partidos y determinadas ideologías se apropian algunos símbolos para convertirlos en un reclamo político del descontento ciudadano con el Estado para convertirlo en un odio visceral hacia esa nación a la que pertenecen.

-         Otra teoría sería la de que el nacionalismo es una respuesta a la integración de los diferentes pueblos del mundo. Surge como un rechazo a la red globalizadora e integradora de los pueblos del mundo. La defensa que utilizan estos nacionalismos es el distanciamiento del resto del mundo mediante la utilización de una lengua diferente, unas tradiciones diferentes...

-         Por último, nos encontramos con la teoría marxista clásica, la cual afirma que el nacionalismo es una creación de la burguesía en un intento para dividir a la clase obrera. En mi opinión, esta teoría no tiene mucho sentido.

 
La clave del éxito de los nacionalismos, desde mi punto de vista, es que comienzan siendo una minoría que poco a poco va desplazando a la mayoría. Por eso son tan difíciles de parar, porque consiguen que la mayoría se desplace a otros lugares o que acaben pensando igual que ellos mediante la apropiación de los medios de comunicación, en donde plasman sus ideas y sus opiniones (en una gran parte de los casos son falsas e infundadas) sobre el resto de la nación, haciendo así que prolifere el sentimiento nacionalista y lleve hacia un sentimiento de autosuficiencia e independencia de la “nación opresora”. De lo que no se dan cuenta muchas veces, es de que, sin ayuda de esa nación de la que forman parte, probablemente no serían ni la mitad de importantes de lo que son siendo parte de ella.
Mi consejo para las personas que se sientan nacionalistas es que miren más allá de sus fronteras y vean que, mientras el resto del mundo se une y crea un mercado común, una economía común, unas relaciones internacionales y tantas otras uniones beneficiosas, ellos se intentan evadir del mundo, perjudicando así a la población que dirigen y haciendo que, a largo plazo, esa nación de la que sienten que forman parte vaya retrocediendo y perdiendo el progreso logrado hasta ese momento.