sábado, 4 de febrero de 2012

Falta de credibilidad de la cultura hispánica en el exterior.

Vagos, orgullosos, ignorantes, fiesteros, chulos… Estas son algunas de las “cualidades”, en el peor sentido de la palabra, que nos dedican desde el exterior a los españoles.
La falta de escrúpulos que tienen algunas personas al utilizar estos epítetos descaradamente y sin ningún tipo de fundamento comienza, desde mi punto de vista, en el momento en que España vive un momento de auge en su imperio, es decir, desde finales del siglo XV hasta finales del XVI.
En ese momento, España estaba inmersa en conflictos con medio mundo. “El gran capitán”, Gonzalo Fernández de Córdoba, luchaba valientemente en la península Itálica, el duque de Alba reprimía los conflictos en los Países Bajos, se luchaba contra los piratas turcos en el mediterráneo (dejando victorias gloriosas como la de la batalla de Lepanto) y, la Gran Armada (irónicamente llamada Armada Invencible por los ingleses) acudía al ataque de Inglaterra en venganza por la ejecución de la reina católica María Estuardo en Escocia.
En esos momentos en los que ni potencias como Francia o Inglaterra eran capaces de hacer frente al empuje del Imperio español, se comenzó a fraguar la leyenda negra que hizo que fuésemos menospreciados en aquella época y que ha continuado hiriendo nuestra cultura y ensalzando la anglosajona hasta la actualidad.
Y yo digo, ¿por qué un país como España que ha tenido uno de los tres imperios más grandes en la historia universal (junto con el romano y el inglés) es tan maltratado en cuanto a su historia?
En mi opinión, los españoles siempre hemos sido valientes, humildes, honrados y buenos guerreros, pero parece que la historia no tiene en cuenta acciones como las de Guzmán el Bueno en la defensa de Tarifa, la batalla de las Navas de Tolosa en 1212, la defensa del asedio de Cartagena de Indias por Blas de Lezo, las hazañas del Cid Campeador contra los musulmanes invasores, el freno al avance de los musulmanes por Europa impuesto por Carlos Martell en Poitiers, el valor de los madrileños el día 2 de mayo de 1808, la batalla de Bailén, las victorias de Gonzalo Fdez de Córdoba en Ceriñola y Garellano, la rendición de Breda, el asedio del imperio romano a los numantinos, el aguante de los últimos de Filipinas, la heroicidad de María Pita o el patriotismo de los rehenes del Alcázar de Toledo.
Estos son solo unos ejemplos de los miles que existen en la historia de España, solo unas pocas de las miles hazañas que han protagonizado gentes oriundas de este país. Hazañas que han sido muchas veces olvidadas por la historiografía.
Pero por todos estos hechos olvidados y por las cualidades de las gentes de este país, cada día me siento más orgulloso de formar parte de esa gran historia que es la historia de España y no me avergüenzo al decir que soy español.

Fdo: Ignacio Gutiérrez Gómez-Acebo

miércoles, 1 de febrero de 2012

¿El declive o el auge de Reino Unido?

A pesar de mi aversión hacia los británicos, en estas últimas semanas he de dar mi enhorabuena a James Cameron por sus últimas acciones al frente de Gran Bretaña...

Una de las británicas que mejor supo dirigir el país es una persona que consiguió, gracias a la confianza en si misma, unir a Reino Unido superando problemas como la recesión económica, el desempleo, huelgas sindicales o la guerra de las Malvinas en el 82.
Otro británico al que siempre he admirado y al cual tengo en un pedestal como líder político es Winston Churchill. Para el no tengo palabras...
Por ello, siempre he dicho que ojalá tuvieramos un político en España como "La dama de hierro" y, por supuesto, como W.Churchill. Pero mi pregunta es: ¿podré decir algún día que ojalá tuvieramos un político como James Cameron?.

En la actualidad, el primer ministro británico, se enfrenta a una situación parecida (guardando las distancias).
Se enfrenta a un país dividido, con el nacionalismo escocés en su punto álgido, con problemas económicos y revueltas juveniles que se contagian rápidamente y, casualmente, Argentina está intentando un bloqueo marítimo en las Islas Malvinas.
A pesar de todo esto, estoy seguro de que Cameron sabrá hacer frente a estos problemas y algún día podré decir: "Ojalá tuvieramos en España un político como él".

Fdo: Ignacio Gutiérrez Gómez-Acebo